El tenista nacional Nicolás Jarry (632°) consiguió un importante impulso este lunes, al quedarse con el título del Challenger 80 de Salinas (Ecuador).

El Príncipe disputó dos partidos en la jornada, primero venciendo al argentino Camilo Ugo Carabelli (335°) en semifinales por 7-5 y 6-3 en 1 hora y 47 minutos de juego; y horas más tarde, en la final, al colombiano Nicolás Mejía (465°) por 7-6 (9) y 6-1 tras una hora y media en cancha.

Un hito importante para Jarry, quien en 2020 tuvo un difícil pasar en el circuito luego de ser suspendido por varios meses por un doping positivo, que incluso lo dejó sin ranking. El nacional había regresado a las pistas en noviembre pasado en el Challenger de Lima, perdiendo el debut ante el local Nicolás Álvarez, y el resto del año pasado sin éxito en dos torneos M15 en República Dominicana.

Sus primeros puntos los obtuvo en febrero de este año en el Challenger de Concepción, donde pasó una ronda; y volvió a sumar triunfos en torneos ATP una semana después en Córdoba (Argentina) tras vencer al español Jaume Munar. Posteriormente, tuvo una derrota en el debut en el ATP de Santiago, e hizo cuartos de final en el Challenger de Santiago.

El título del torneo ecuatoriano sitúa a Nicolás Jarry en el puesto 370 del ranking ATP, ascendiendo 262 puestos. «Después de tanto tiempo he podido competir, luchar, jugar a un gran nivel por muchos partidos seguidos (…) Es muy lindo poder ganar por lo que significa estar avanzando. Significa que todo el trabajo ha sido el correcto, que voy por el camino correcto, lindo tener algo así para subir el ánimo luego de estos dos años que han sido tan difíciles», expresó el ex 38 del mundo, que seguirá en Ecuador para disputar el Challenger 50 de Salinas 2, en donde debutará ante el brasileño Orlando Luz (329°).

Este es el cuarto título a nivel Challenger de Jarry en su carrera, el primero sobre pista dura. Entre sus palmarés también destaca como su mayor logro un ATP 250 en Bastad, conquistado en 2019.